La seguridad en los pagos es una de nuestras principales prioridades. Por eso implementamos un sistema de escrow (custodia) que protege tanto al cliente como al proveedor. Cuando un cliente contrata un servicio, el pago se retiene de forma segura en una cuenta de custodia — no va directamente al proveedor hasta que el trabajo esté completado y aprobado.
El proceso es simple: el cliente paga al momento de contratar el servicio, el dinero se mantiene en escrow mientras el proveedor realiza el trabajo, y una vez que el cliente confirma que está satisfecho con la entrega, el pago se libera al proveedor. Si hay algún problema, ambas partes pueden abrir una disputa que será mediada por nuestro equipo.
Este sistema elimina el riesgo de fraude en ambas direcciones. Los clientes saben que no perderán su dinero si el servicio no se entrega, y los proveedores saben que el pago está garantizado una vez que cumplan con lo acordado. Todos nuestros pagos son procesados por Stripe, uno de los procesadores de pago más seguros y confiables del mundo.